Novena Santuario de Lourdes – Buenos Aires

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Este martes 02 de febrero, festividad de La Candelaria, dio inicio la Novena en honor a nuestra Madre de Lourdes en nuestro Santuario de Buenos Aires, lo que se vivió fue realmente una fiesta de fe.

Más de 500 personas se congregaron frente a la Gruta para compartir el rezo del Santo Rosario –como lo hacía la misma Bernardita durante las apariciones en Lourdes–; la Santa Misa  –presidida por el P. Marco Aurelio Florentino Gonçalves a.a. Religioso Agustino de la Asunción, que vino especialmente de Brasil para predicar esta noven

a y concelebrada por el P. Luis Ramón a.a.; y por último la procesión con antorchas por las calles aledañas al Santuario, que fue acompañada por todos los fieles con mucha devoción y piedad.

En su homilía el P. Marco nos remarcaba tres enseñanzas del Evangelio: la primera se trata de la confianza plenamente en Dios, como la tuvieron Simeón y Ana. Creer en la realización de las promesas y perseverar en esta espera. La segunda enseñanza tiene que ver con la alabanza y el anuncio de Simeón, que provocan en nosotros una postura consciente delante de Jesús: estar con Jesús, vivir con Él, acogerlo implica rupturas, conversión, transformación. En la tercera enseñanza la actitud de María frente a la escena que transcurría allí nos señala la oración como medio de encontrar en Dios las fuerzas necesarias para llevar una vida según su voluntad, haciendo de Jesús el verdadero centro de nuestra existencia y de su Palabra la motivación para la edificación de nuestra vida.

Finalmente nos exhortaba a ser perseverantes y fieles en el servicio y la oración, para que iluminados por Cristo, podamos consumir nuestras vidas llevando la luz divina del Señor a todos lados, y por la práctica del perdón, sabiendo perdonar, sabiendo pedir perdón, recuperemos los lazos fraternos con aquellos que los perdimos.

La jornada finalizó con la bendición final y el saludo a la Virgen en la gruta, donde medio millar de feligreses despidieron la imagen de la Madre con pañuelos y antorchas.

José Manuel Molina